More

    Maduro es el primer presidente en ejercicio secuestrado por otro país para ser juzgado

    Carmen Carrillo

    El secuestro del presidente  Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, de la casa donde estaban en Fuerte Tiuna y su posterior traslado a Estados Unidos, usando para eso un buque de guerra, un avión y un helicóptero es el primero en su tipo en el mundo.

    El caso anterior que se menciona es el de Manuel Antonio Noriega, quien fue presidente de facto, o sea dictador, colocado allí por Estados Unidos.

    Hasta 1989 fue útil para Estados Unidos porque Noriega era agente de la CIA y siendo agente de la CIA se asoció con el Cartel de Medellín para lavar dinero proveniente del narcotráfico.

    Toda la operación de investigación sobre lavado del narcotráfico en Panamá se llamó Operación Casablanca y luego cuando se llevó a cabo la invasión a Panamá  llevó el nombre de Operación Causa Justa bajo el gobierno de Ronald Reagan.

    Panamá fue invadida el 19 de diciembre de 1989 y dos semanas después, el 3 de enero de 1990, Manuel Antonio Noriega quien se había refugiado en la sede de la Nunciatura Apostólica panameña se entregó.

    Pero con Nicolás Maduro las cosas cambian porque Maduro es el presidente de la república bolivariana de Venezuela. Y además no se entregó.

    Fue sacado de su casa junto a su esposa, técnicamente secuestrado, no capturado ni derrocado.

    Ahora, los casos de presidentes en ejercicio que son capturados y trasladados a otro país son extremadamente inusuales, ya que implica una violación directa de la soberanía nacional por parte de una fuerza extranjera.

    Esta situación ha generado una gran conmoción internacional.

    El 3 de enero de 2026, el gobierno de Estados Unidos anunció una operación militar terrestre en Caracas. Según los informes oficiales, fuerzas especiales capturaron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en territorio venezolano.

    Fue trasladado bajo custodia federal a Nueva York, Estados Unidos, para enfrentar cargos por narcoterrorismo y tráfico de armas que habían sido presentados años atrás por el Departamento de Justicia.

    Inmunidad soberana

    La defensa de Nicolás Maduro, por cierto el mismo abogado que defendió a Julian Assange, el periodista acusado por el caso wikileaks, ha comenzado a trabajar la línea de la inmunidad soberana que analiza los detalles claves de la detención.

    En cuanto al Argumento de la Inmunidad Soberana, según el derecho internacional, los jefes de Estado en ejercicio gozan de inmunidad de jurisdicción (no pueden ser juzgados por tribunales de otros países).

    Sus abogados y aliados internacionales argumentan que su detención es ilegal porque, como presidente reconocido por una parte de la comunidad internacional (y por la ONU), posee inmunidad absoluta. De allí que se precisa que su traslado forzoso es un «secuestro de Estado».

    La posición de EE.UU.

    La base legal utilizada por el Departamento de Justicia de EE. UU. se apoya en acusaciones formales de narcoterrorismo emitidas en 2020.

    Maduro fue trasladado a Nueva York porque el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York es el que lleva el caso original.

    Bajo la ley estadounidense, una vez que un acusado está en suelo americano, los tribunales civiles tienen competencia para juzgarlo, independientemente de cómo haya sido capturado (una doctrina conocida como Male-Ker, que establece que la forma de detención no invalida el juicio).

    A Maduro se le acusa de liderar el «Cártel de los Soles», presunta organización que exportó droga (cocaína) a EE. UU. Y en la acusación sustitutiva presentada esta semana, se incluye el uso de arma de guerra y ser además el jefe del Tren de Aragua, organización delictual que ha cometido delitos dentro y fuera de Venezuela.

    El gobierno norteamericano argumenta ahora que “no lo reconocían como presidente legítimo al considerar que las elecciones previas fueron fraudulentas. Por eso Washington sostiene que Maduro no posee los privilegios de un jefe de Estado”.

    Sin embargo el presidente Donald Trump hasta hace unos días lo reconoció como presidente porque en varias ocasiones dijo que había conversado telefónicamente con el presidente Maduro y eso es un hecho público y notorio.

    La Fiscalía norteamericana para justificar el secuestro y posterior traslado de Maduro a Estados Unidos, por agentes de las Fuerzas Delta, sustenta sus acciones con base al caso de Manuel Antonio Noriega.

    Señalan que en aquel entonces (1990), los tribunales de EE. UU. determinaron que Noriega no tenía inmunidad porque el gobierno estadounidense nunca lo había reconocido oficialmente como presidente de Panamá (ya que era comandante de las fuerzas de defensa).

    A Noriega se le otorgó el estatus de Prisionero de Guerra bajo la Convención de Ginebra, lo cual permitió que fuera juzgado por delitos comunes (narcotráfico) pero con ciertos privilegios de trato en prisión. Es probable que se intente aplicar una lógica similar con Maduro.

    Consecuencias en el Derecho Internacional

    Este evento ha abierto un debate profundo. Muchos países  argumentan que esto permite que cualquier potencia fuerte pueda «arrestar» a un líder que no le sea afín, simplemente desconociendo su legitimidad.

    Mientras otros sectores sostienen que es un paso necesario para acabar con la impunidad de mandatarios acusados de crímenes transnacionales.

    Existe una corriente legal que sugiere que la inmunidad no cubre crímenes de lesa humanidad o narcoterrorismo a gran escala.

    Otros casos

    No es posible confundir el caso de Nicolás Maduro con otros tipos de detenciones o salidas del poder.

    *Está el caso de Slobodan Milošević (Yugoeslavia, 2001) quien fue detenido en su país, pero ya no era presidente en ejercicio (había perdido las elecciones y el poder meses antes). Fue entregado por el propio gobierno yugoslavo al Tribunal de La Haya.

    *Manuel Zelaya (Honduras, 2009) quien fue sacado del país por sus propios militares durante un golpe de Estado y llevado a Costa Rica, pero no fue detenido para ser juzgado en el extranjero por una potencia externa, sino expulsado por fuerzas locales.

    *Jean-Bertrand Aristide (Haití, 2004) quien salió del país en un avión de EE. UU. hacia la República Centroafricana en medio de una rebelión. Aunque él denunció un «secuestro», oficialmente se trató de una renuncia y exilio bajo presión.

    *Saddam Hussein (Irak, 2003) quien fue capturado por fuerzas de EE. UU. mientras estaba en el poder, pero fue juzgado y ejecutado en Irak por un tribunal iraquí, no trasladado a otro país.

    A Nicolás Maduro, se le reconocen derechos consulares, es decir, se le da tratamiento de presidente o de Jefe de Estado.

    El juez del tribunal que lleva el caso le negó el derecho a Fianza y fijó el juicio para el próximo 17 de marzo. Pero de aquí a ese momento es mucha el agua que corre bajo el puente.

    *Realizado con Inteligencia Artificial

    Artículos Relaccionados

    Ir a la barra de herramientas