La compañía saudí Aramco, la mayor petrolera del mundo, está trabajando contrarreloj para acondicionar el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, oeste del país, lo que permitiría exportar 5 millones de barriles diarios que utilizarían el paso del Canal de Suez en lugar del estrecho de Ormuz.
El consejero delegado de la empresa estatal saudí, Amin Nasser, en la conferencia posterior a la comunicación de resultados trimestrales, que recoge la prensa especializada, dijo ser relativamente optimista de que estas operaciones puedan realizarse en cuestión de días.
Los siete millones de barriles que Aramco exporta a diario salen actualmente casi todos desde el Golfo Pérsico, en el este del país, en particular desde el puerto de Dammam, y transitan a continuación por el estrecho de Ormuz.
Los ataques a petroleros y cargueros que circulaban por Ormuz -que han dejado ya siete marineros muertos, según cifras de la Organización Marítima Internacional- más las amenazas persistentes de la Guardia Revolucionaria iraní de seguir con esos ataques tienen el estrecho prácticamente cerrado al tráfico.
Este cierre ha elevado el precio del barril de petróleo hasta niveles que no se veían desde 2022: el lunes, el barril de brent, de referencia en Europa, llegó a rozar los 120 dólares, aunque las declaraciones posteriores del presidente estadounidense Donald Trump de que contemplaba un fin cercano a la guerra tuvieron un efecto tranquilizador y al filo del mediodía el brent cotiza a menos de 93 dólares.
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