El Departamento de Energía de Estados Unidos informó que liberará 172 millones de barriles de petróleo de su reserva energética para hacer frente a la escalada de los precios del crudo provocada por la guerra en Oriente Medio y la situación en el estrecho de Ormuz.
«El presidente Trump ha autorizado al Departamento de Energía a liberar 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo a partir de la próxima semana. Según las tasas de descarga previstas, la entrega llevará aproximadamente 120 días», explicó el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, en un comunicado.
El anuncio del Departamento sigue al de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que decidió este miércoles sacar gradualmente 400 millones de barriles de crudo al mercado.
El uso de estas reservas, aprobado por unanimidad por los 32 estados miembros de la AIE, supone la mayor liberación de reservas en la historia de la agencia, creada tras la primera crisis petrolera de 1973. El anterior fue en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania.
El secretario aseguró que la decisión de Trump refleja «su compromiso con la promesa de proteger la seguridad energética» del país y de «gestionar de forma responsable la Reserva Estratégica de Petróleo».
Wright cargó contra la Administración de Joe Biden por haber dejado «las reservas de petróleo agotadas y dañadas» y avanzó que, en su contra, el Gobierno de Trump remplazará las existencias con «aproximadamente 200 millones de barriles durante el próximo año, un 20 % más de barriles de los que se extraerán».
Trump aseguró confiado que llenarán las existencias sin problema.
«Las llenaremos. Llenaremos nuestras reservas. Si recuerdan, yo las llené y luego llegué a un acuerdo al más alto nivel, un nivel que nunca ha sido; (Chuck) Schumer y los demócratas, por 25 dólares, la rechazaron», declaró a los medios al desembarcar del avión presidencial.
Consultado por la posibilidad de que el Departamento del Tesoro compre futuros de petróleo para mantener los precios bajos, el mandatario insistió en que los iraníes «están prácticamente al límite».
«No tienen armada, no tienen fuerza aérea, no tienen defensa antiaérea, nada. No tienen sistemas de control. Estamos volando libremente sobre ese país. Y ahora vamos a vigilar muy de cerca el estrecho. Los estrechos están en muy buen estado. Hemos destruido todos sus barcos. Tienen algunos misiles, pero no muchos. Creo que estamos en muy buena situación», comentó.
La guerra en Oriente Medio ha derivado en una crisis energética por la escalada significativa del precio del petróleo en los mercados internacionales ante la situación en el estrecho de Ormuz, el enclave energético estratégico controlado por Irán, por donde pasaba aproximadamente un 20 % del petróleo mundial y gran parte de minerales estratégicos.
«Durante 47 años, Irán y sus representantes terroristas han tenido la intención de matar a estadounidenses. Han manipulado y amenazado la seguridad energética de Estados Unidos y sus aliados. Bajo la presidencia de Trump, esos días están llegando a su fin», apuntó al respecto y añadió que «la seguridad energética de Estados Unidos es tan sólida como siempre».
Al término de la sesión, el petróleo intermedio de Texas subió este miércoles un 4,55 %, hasta 87,25 dólares el barril.
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