Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Japón y Países Bajos condenaron este jueves las represalias iraníes contra infraestructuras energéticas en el Golfo, y dijeron que están dispuestos a contribuir a la seguridad en el estrecho de Ormuz, cerrado de facto por Teherán.
El presidente francés, Emmanuel Macron, mencionó incluso la posibilidad de una «futura misión» de escolta, en el marco de la ONU, al término de una cumbre europea en Bruselas.
«Pedimos una moratoria inmediata y general sobre los ataques a infraestructuras civiles, en particular las instalaciones petroleras y de gas», indicaron los seis países en un comunicado.
«Nos declaramos dispuestos a contribuir a los esfuerzos necesarios para garantizar la seguridad del paso por el estrecho» de Ormuz, añadieron. (afp, dpa)/DW Actualidad
