Alrededor de 120 de personas resultaron heridas de diversa consideración, de ellas once graves, en dos impactos de misiles iraníes registrados la noche del sábado (21.03.2026) en la zona del desierto del sur de Israel, que alberga la mayor instalación nuclear del país, sin que los interceptores lograran destruir los proyectiles antes de caer.
Los impactos se producen después de que Irán denunciara este sábado un ataque estadounidense-israelí contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz sin que de momento, según informó la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), haya constancia de una fuga de material radiactivo.
El primer impacto se registró después de que, a las 19.00 hora local (17.00 GMT), sonaran las alarmas en la zona al este de la ciudad de Bersheeba en previsión de la llegada de misiles de Irán.
Uno de ellos cayó en la localidad de Dimona, donde se ubica el llamado Centro de Investigación Nuclear del Néguev, y causó 47 heridos, entre ellos un niño de 10 años grave y una mujer en estado moderado.
El resto de heridos, según informó el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA), fueron lesiones por metralla, así como también heridas mientras se dirigían a zonas protegidas o cuadros de pánico.
Las Fuerzas de Defensa israelíes informaron que un misil iraní impactó en la ciudad de Dimona, en el sur de Israel, donde se encuentra una instalación nuclear.
Los primeros informes reportaron al menos 39 heridos, luego de que un edificio colapsara al recibir el impacto directo del proyectil. También hay lesionados por la metralla.
Contactadas tras la difusión en las redes sociales de imágenes en las que se veía una bola de fuego estrellándose contra el suelo, las fuerzas armadas israelíes señalaron que se trataba de un «impacto directo de un misil contra un edificio».
Los socorristas de Magen David Adom afirmaron que sus equipos atendieron a 39 personas en varios lugares, incluido un niño de 10 años en estado grave.
Las televisiones israelíes mostraron imágenes de un edificio con la fachada en gran parte destruida, agujereada y marcada por esquirlas, en una zona urbana.
La policía, por su parte, publicó fotografías en las que se ve a agentes junto a una construcción con un gran orificio en una pared. «Hubo destrozos extensos y caos», contó la socorrista Karmel Cohen en un comunicado.
«Respuesta» iraní
Poco después del ataque, la televisión estatal de Irán afirmó que el bombardeo constituía una «respuesta» a un ataque anterior lanzado por Israel contra la instalación nuclear de Natanz.
La organización iraní de energía atómica había indicado horas antes que el «complejo de enriquecimiento de Natanz fue blanco de un ataque esta mañana» pero que no se detectó «ninguna fuga de materiales radiactivos».
La ciudad israelí de Dimona, ubicada en el desierto, alberga un reactor nuclear, considerado de altísima protección y en el que oficialmente se realizan investigaciones.
Según diversos medios, ese recinto ha sido central en la fabricación de armas nucleares en las últimas décadas. Si bien Israel mantiene una política de «ambigüedad estratégica” y no confirma la posesión de bombas atómicas, es consenso que sí posee decenas de ellas.
Por otra parte, varias personas resultaron heridas en ataques de la milicia libanesa Hezbolá en el norte de Israel, según informaron los medios. También sonaron las sirenas en la ciudad costera sureña de Eilat.
DZC /gs (efe, afp, dpa)/DW Actualidad
