Teherán.-(Xinhua) — El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán indicó hoy que el estrecho de Ormuz no está bloqueado y que la navegación continúa en la vía navegable, aunque se han tomado las medidas necesarias debido a las condiciones bélicas.
En una declaración que detalla las posiciones de Irán en medio de los actuales ataques de Estados Unidos e Israel, el ministerio señaló que Irán siempre ha respetado la libertad de navegación y la seguridad marítima, y agregó que ha trabajado para defender estos principios en el transcurso de los años.
El ministerio destacó que luego de la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, se ha impuesto una situación peligrosa en el Golfo y el estrecho de Ormuz, lo que ha afectado directamente la seguridad de la navegación regional.
Irán reafirma su derecho legítimo a la autodefensa contra los «agresores», por lo que ha atacado instalaciones y bases militares estadounidenses en la región, además de adoptar una serie de medidas para garantizar que los «agresores» y sus partidarios no aprovechen el estrecho para impulsar sus objetivos agresivos contra el país, añadió.
El ministerio confirmó que Irán ha impedido el paso de buques pertenecientes o afiliados a los «agresores» ya quienes participan en «las agresiones», de conformidad con los principios establecidos del derecho internacional.
Los buques no hostiles pertenecientes o asociados a otros países pueden atravesar de forma segura el estrecho en coordinación con las autoridades iraníes, agregó, siempre y cuando no hayan participado ni apoyen las acciones agresivas contra Irán y cumplan con los reglamentos de seguridad anunciados.
El ministerio enfatizó que el completo restablecimiento de la seguridad y la estabilidad sostenibles del estrecho requiere acabar con las amenazas y la agresión militar contra Irán, un cese de las acciones desestabilizadoras de Estados Unidos e Israel, y el pleno respeto a los intereses legítimos de Irán.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel comenzaron los ataques conjuntos contra Teherán y otras ciudades iraníes, en los cuales murieron el líder supremo iraní ayatolá Ali Jamenei, importantes comandantes militares y civiles. Irán respondió con el lanzamiento de ataques con misiles y drones contra bases y activos de Israel y Estados Unidos en Medio Oriente.
