Nuevos y dramáticos detalles han salido a la luz sobre los momentos finales de Nicolás Maduro en el poder antes de su captura.
El Secretario de Defensa de Estados Unidos reveló este miércoles que fue Cilia Flores, la esposa del mandatario, quien dio la voz de alarma ante la inminente incursión de las fuerzas especiales.
Según los informes de inteligencia desclasificados por el Pentágono, la «primera combatiente» detectó anomalías en los anillos de seguridad externos y alertó a gritos a su esposo segundos antes de que el comando táctico irrumpiera en la residencia.
El relato oficial describe una escena de caos absoluto dentro del búnker presidencial. Flores, al percatarse de la vulneración del perímetro, intentó activar desesperadamente los protocolos de evacuación hacia la zona de seguridad blindada, advirtiendo a Maduro que el asalto no era un simulacro ni un intento de golpe local, sino una operación extranjera.
Sin embargo, la velocidad de la maniobra y el uso de tecnología de supresión de comunicaciones neutralizaron cualquier intento de respuesta o huida por parte de la guardia personal del régimen.
Estas revelaciones confirman que el operativo tomó por sorpresa a la cúpula chavista, desmintiendo rumores de una entrega negociada previamente.
El alto mando estadounidense destacó que la intervención de Flores, aunque rápida, fue insuficiente ante la precisión quirúrgica de la misión.
La confesión sobre estos instantes de pánico evidencia el nivel de infiltración y vigilancia que se mantenía sobre el objetivo, asegurando que ni siquiera la advertencia directa de su círculo más íntimo pudo evitar el traslado del ex mandatario a la justicia norteamericana.
La Papaya
