Carmen Carrillo
El mundo parece no darse cuenta de la gravedad del enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán. Los seres humanos nos estamos haciendo los locos ante el problema que se avecina, como lo es el incremento en todos los productos como consecuencia del cierre del Estrecho de Ormuz.
Pero no sólo es el incremento, es la posibilidad de que haya escasez, no sólo de combustible sino de fertilizantes para la producción alimentaria, por ejemplo, o de químicos, para la producción de medicamentos.
Mientras eso pasa, en el ámbito grande, las naciones de Europa creen que a ellos no los alcanzará un misil o un dron, que necesariamente no tiene porqué ser iraní solamente.
Hasta ahora el conflicto parece confinado a los países del Medio Oriente. Irán ha atacado a todos sus vecinos, en represalia por los ataques norteamericanos e israelí.
Inglaterra y Francia tomaron la decisión de mantenerse al margen del conflicto porque no están de acuerdo con lo que han hecho Estados Unidos e Israel.
Ahora ellos sufren los embates de la guerra porque los barcos ingleses también son atacados por Irán, cuando circulan por el Estrecho de Ormuz, mientras en Francia anuncian ataques violentos por parte de los fundamentalistas que respaldan a Irán.
Poco a poco escala la violencia. Rusia y Ucrania mantienen un conflicto hace dos años porque Rusia no iba a permitir que Ucrania formara parte de la Otan, y ahora resulta que la Otan está técnicamente paralizada porque Estados Unidos dijo que los países europeos debían aumentar sus aportes, cosa que no ocurrió.
Israel y Estados Unidos se enfrentan a Irán, quien no dejó que se realizara una nueva inspección para determinar si estaban enriqueciendo uranio para fines nucleares bélicos.
Trump ya ha dicho que o la Otan inicia acciones de escolta y protección a los barcos que deben circular por el Estrecho de Ormuz, o se atiene a las consecuencias.
Y Australia, acaba de anunciar que no enviará barcos a escoltar el tránsito de buques por Ormuz.
Trump señaló ante el Financial Times, que llevaba mucho tiempo creyendo que la OTAN era «una calle de sentido único», lo que significa que EE.UU. apoyaría a sus aliados, pero que estos podrían no acudir en ayuda de Washington cuando fuera necesario.
Hablando del Reino Unido, Trump comentó que a menudo se consideraba a este país como el «aliado número uno» de Washington y su aliado «más antiguo», pero que el Reino Unido «no quiso acudir» cuando Estados Unidos pidió ayuda.
Añadió que Reino Unido solo se ofreció a enviar barcos después de que Estados Unidos hubiera «prácticamente eliminado el potencial de peligro».
«Necesitamos esos buques antes de ganar, no después de ganar», afirmó Trump, citado por el diario.
Los mortales asistimos a la más perfecta conjugación de presidentes y líderes de naciones, más indolentes en la historia de la humanidad.
Sería insólito que Donald Trump tuviera razón en todo lo que ha hecho hasta ahora, pero la actuación de los integrantes de la Otan, por mencionar sólo ese ejemplo, le hace pensar a uno que Trump tiene razón: La Otan no sirve y la guerra de Rusia y Ucrania no tuvo sentido. Sólo costó vidas humanas.
La situación generada en el Medio Oriente no parece, por ahora, amainar. Lo que significa que los seres humanos debemos prepararnos para realidades complicadas, sin lugar a dudas.
