Beijing.- (Xinhua) — Cuando salga a dar una vuelta, podrá tomarse un café o comer una deliciosa tortita que un robot humanoide ha preparado en la calle y, si lo desea, trabajar o hacer compras desde su móvil, además de pedirle a su asistente de inteligencia artificial (IA) que le organice un itinerario de viaje y hablar con «él» sobre cómo disfrutar de las vacaciones de la forma más económica y cómoda.
En China, de forma palpable, la tecnología de la IA está pasando de las pantallas digitales al mundo real, convirtiéndose en un potente motor para el desarrollo de alta calidad de la economía.
En el informe sobre la labor del Gobierno publicado recientemente, se menciona por tercera vez la iniciativa «IA Plus» y se propone, por primera vez, «forjar nuevas formas de la economía inteligente».
Estas nuevas formas implican un salto cualitativo de la economía digital respaldada por IA, lo que significa que tal tecnología ya no es una simple herramienta, sino que está impulsando una reestructuración sistémica y reformulando la lógica industrial, los modelos de organización y los paradigmas de creación de valor, para dar lugar a nuevas modalidades de negocio originales en la era IA, mediante su profunda integración con todos los sectores.
En opinión de Chen Changsheng, subdirector de la Oficina de Investigación del Consejo de Estado y miembro del grupo de redacción del informe sobre la labor del Gobierno, la IA está acelerando la transformación de los modelos de negocios, la organización de la producción y los modos de vida y de trabajo.
Crear nuevas formas de la economía inteligente significa aprovechar las oportunidades ofrecidas por el desarrollo de la IA, multiplicar el alcance y la profundidad de su aplicación en todos los sectores, abrir lo antes posibles vías novedosas de crecimiento económico, fomentar nuevos modelos y potenciar nuevas fuentes de impulso, de acuerdo con Chen.
Para Zhou Li’an, profesor de la Escuela de Administración Guanghua de la Universidad de Pekín, la «economía inteligente» implica que la IA se está transformando de forma gradual en un elemento fundamental del sistema económico, lo que influye profundamente en la forma de asignación de recursos, en la estructura de la organización industrial y en los modelos de prestación de servicios.
Zhou considera que China cuenta con claras ventajas en cuanto a la abundancia de recursos de datos, un sistema industrial completo y un amplio abanico de escenarios de aplicación, y la creación de otras formas de la economía inteligente permitirá transformar la capacidad tecnológica en valor económico, lo cual proporcionará más oportunidades de desarrollo, tanto a la economía china como a la mundial.
Las actividades fundamentales de la industria de IA en China fueron valoradas en más de 1,2 billones de yuanes (unos 174.000 millones de dólares) en 2025, y el número de compañías relacionadas con esta tecnología en el país superó las 6.200; los grandes modelos de IA de código abierto de las firmas tecnológicas chinas ya ocupan el primer lugar mundial en descargas; y, al cierre de 2025, más del 30 por ciento de las empresas manufactureras con ingresos anuales de al menos 20 millones de yuanes habían adoptado tecnologías de IA, según datos del Ministerio de Industria y Tecnología Informática.
