Con la misma impunidad con la que fue visto años atrás comiendo en el restaurante «Peter Luger» de Brooklyn – donde cada plato puede ascender a más de cien dólares-, el exministro Rafael Ramirez reaparece ahora paseando por una de las calles más exclusivas de Londres en compañía de su esposa, Beatriz Sansó, quien también es solicitada por la justicia venezolana.
Se supone que ambos, refugiados en Italia, tienen libertad de movimiento nominal dentro de ese país, pero viajar fuera de sus fronteras puede representar un riesgo de captura y entrega a la justicia venezolana que ha solicitado su extradición e incluso existe una orden de captura internacional sobre ambos solicitada por el Gobierno venezolano a la Interpol.
Aunque Italia ha decidido no ejecutarla por considerar que hay persecución política, si Ramírez cruza la frontera hacia otro país europeo (o fuera de la Unión Europea), corre el riesgo de ser detenido y que se inicie un nuevo proceso de extradición en esa jurisdicción.
La presencia que no pasó inadvertida en Londres cuando un hombre- posiblemente venezolano-, los grabó mientras caminaban por una zona exclusiva de la ciudad donde, como se aprecia en este video, están las sedes de las embajadas de Suiza y El Vaticano, entre otras.
En el video también se observan los típicos vehículos de tres ruedas utilizados en Londres para vender flores a los turistas, lo cual también funcionó al momento de saber en cuál ciudad estaban.
«Epa», les llamó la atención quien los grababa para verles las caras bien. Lo que por supuesto generó molestia en Rafael Ramírez y su esposa al verse descubiertos.
Ramírez se le acercó y le preguntó en perfecto inglés «¿Qué hace?» y el otro le respondió, también en inglés, «Estamos en un país libre, yo puedo hacer lo que quiera». Luego, cuando la esposa de Ramírez se acercó en forma agresiva, Rafael Ramírez la contuvo y ambos se fueron caminando.
El Cooperante
