Frente a la crisis que atraviesa la región surge un llamado urgente a la construcción de una agenda productiva centrada en el diálogo el progreso real, dejando atrás la polarización política que ha mantenido el estado Bolívar en un estancamiento por más de una década.
La propuesta surge como respuesta al agotamiento de la gente ante la narrativa que solo se dirige a grupos reducidos, ignorando las necesidades de la inmensa mayoría de los guayaneses, dijo Manuel Aguirre, del Centro Político Ampliado.
Asegura que la gente está cansada de slogan, simbologías y épicas que no ponen la comida en la mesa ni generan bienestar. “Es hora de hablarle a la mayoría no a las barras bravas de los polos antigente”, agrega.
Un nuevo epicentro político
A juicio de Manuel Aguirre, el planteamiento central busca rescatar la vocación industrial y minera de la región a través de puntos estratégicos.
Cita para ello, primero la vanguardia productiva de impulsar la nueva ley de minas y ser el epicentro de este desarrollo.
Segundo, exigir formalmente la inclusión de Bolívar en el plan de inversión de la FAJA PETROLERA DEL ORINOCO.
Tercero, cree que es necesario impulsar la recuperación industrial, reactivar el parque industrial de Guayana y devolverle el brillo a las EMPRESAS BÁSICAS mediante la suma de IDEAS de todos.
Lo más importante –advierte- es el fin de la RETÓRICA DEL COMBATE, por eso exhorto directamente al gobierno regional y a los gobiernos municipales para que entiendan que estamos en una nueva ERA POLÍTICA ECONÓMICA, donde el desarrollo solo llegará si se crean las condiciones para atraer inversiones al estado.
Nuestro estado Bolívar merece ser escuchado y liderizar la reconstrucción económica del país, concluye.
Prensa CPA
