Carmen Carrillo
Lo prometido es deuda. Esta historia de nuestra oposición, de sí es que son inmorales o hijos de Chávez, continúa, pero esta vez voy a dejar amigo lector que usted sea quien tome la decisión y los califique.
El 28 de julio de 2024 no fue más que la consolidación de una pirámide de atropellos desarrollados por la señora María Corina Machado y por el gobierno.
Sí, esa que se autodenomina la “líder indiscutible” de la oposición y que exige, como si ella fuera Hitler, una carta de “pureza” para poder estar en su organización, Vente Venezuela, que no existe porque ni siquiera son capaces de recoger las firmas necesarias, desarrolla al igual que el chavismo una política de atropellos.
Pero para llegar al 28J fue necesario el 23 de octubre del 2023, cuando en unas “primarias”, ella “ganó”.
Antes de eso, hubo una serie de intentos de parecer unidos ante la opinión pública, pero la “pura” de María Corina Machado se cansó de hacerle desplantes públicos a más de uno.
Con César Pérez Vivas no se quiso abrazar cuando iban a tomar una foto y Pérez Vivas, como político avezado, le agarró el brazo igual.
Al final en la foto se veía a Pérez Vivas al lado de María Corina mientras ella ponía una cara de asco.
Otro que fue objeto de su desprecio público fue Freddy Superlano. Ese si quedó con el brazo estirado mientras María Corina Machado le daba la espalda.
Todo el país vio eso y quedamos como el bebé de Whasapp: no entendimos.
Sabiendo María Corina que no podía ser candidata igual participó en las primarias y “ganó”.
Y eso que los tramposos del gobierno la inhabilitaron por la juramentación de Panamá, decían unos; otros decían que era porque no había hecho bien su declaración jurada de bienes, en fin, nadie sabía, lo único claro era que no se podía postular.
El gobierno, asesorado por esos ángeles de Dios que son los cubanos, que hay que tenerles miedo porque inventaron las radionovelas y las telenovelas, cometió todo tipo de estropicios.
Fueron más arrechos que los adecos en tiempos de Jaime Lusinchi cuando el partido de Betancourt, logró la mayoría en el Congreso y cuando votaban se veía el “bosque de brazos”, por supuesto dirigidos por el inefable “come semillas de girasol” de Henry Ramos Allup.
Le coloco las comillas al “ganó” porque María Corina llevaba varios “gallos tapaos”. Empezando por la Comisión Electoral que de tres miembros, dos eran mariacorinistas convictos y confesos: el presidente Jesús María Casals, que tenía como suplente a Corina Yoris, quien posteriormente fue postulada por María Corina como candidata, dada su inhabilitación, y Mildred Camero.
Así pues estas primarias, fueron obviamente un fraude, pero.. de allí salió la “líder indiscutible de la oposición”. Salió “electa” en medio de un mar de vainas raras pero “ganó”.
Supongo yo que ya estábamos cansados de Nico y sus amigos y cualquiera que fuera estaba bien.
Pero María Corina Machado no podía ser. Entonces hubo una reunión de emergencia con el grupo de los 4, como la banda de los 4 de Mao en China, y con el grupo de los 10.
En la de los 4 estaban Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, AD y Copei. En el de los diez se incorporó a todos esos partiditos de maletín que parecen franquicias, Encuentro Ciudadano, Causa R, VP Leopoldo; VV, MVP, y Fuerza Vecinal.
Se hace la reunión y se postula a Henrique Capriles primero y luego a Manuel Rosales.
La “pura” de María Corina Machado para sacarlos del camino dijo que si insistían en ser candidatos presidenciales ella daría a conocer sus medios de financiamiento y sus negocios en Gringolandia.
Capriles ante tanta violencia optó por retirarse mientras a Manuel lo obligó la esposa, quien le advirtió que ella no se quedaría sin visa americana y sin sus peroles en los Miami.
Dos menos, dijo María Corina. Apareció entonces el saltarín de Enrique Márquez, que pasó por la Causa R, Un Nuevo Tiempo, Centrados, entre otros.
Él se comprometió con ella que si ganaba sería su vicepresidenta, pero María Corina no le creyó.
María inventó a la Corina Yoris y el gobierno la echó pa’tras y terminó con el embajador calderista chavista Edmundo González.
Y así llegamos al 2024
Durante todo el 2024, la oposición vivió un proceso de entropía. María Corina consiguió el financiamiento para la campaña de Edmundo pero se dedicó con mucho ahínco a golpear a los representantes de los partidos políticos de la MUD.
Ella les decía que no les daría ni medio porque ellos recibían su AMT&T, que usaran su plata.
La líder dirigía la manada a mordisco limpio, a pesar que ella era la “líder indiscutible”. Por lo tanto debía ocuparse de todos.
Los partidos de oposición, sobre todo en los estados del país, se encontraron con que no había recursos para la movilización, para la instalación de los testigos en las mesas, ni para la logística porque además Vente Venezuela tenía código para postular en los centros y mesas electorales, pero no se lo prestó a nadie; ni a AD, ni a Copei, ni a nadie.
Los de VV eran los únicos autorizados pero el detalle estuvo en que los postulados por VV estaban todos fuera del país y al final en las 30 mil mesas no hubo testigos para defender la voluntad de la gente.
Allí donde ganó la oposición, era porque contaban con sus testigos. Por eso el cuento de las actas, fue eso un cuento, que los venezolanos teníamos claro pero que María Corina montó afuera con toda una parafernalia para disimular su estupidez o pérfido error.
Cuando hasta guardaron un papelero, y que las actas, en Panamá en una caja fuerte y el presidente de Panamá, pobrecito se creyó ese cuento. Y se lo creyeron en España, en Inglaterra, etc. En Estados Unidos no.
Trump dijo, cuando se llevó a Maduro, que en Venezuela no había ganado nadie. Y eso fue cierto. Aunque parezca increíble.
Si María Corina Machado hubiera tenido sentido común político habría llevado sus actas al Consejo Nacional Electoral y hubiera pedido una revisión porque había una inconsistencia numérica, pero no lo hizo.
Montó un show, como Chávez en televisión. Termina uno creyendo que los políticos nuestros, en realidad, lo que les gusta es actuar. Debieron haberse ido a Hollywood.
Ahora María Corina Machado mantiene embochinchado al país otra vez, sin ocuparse de lo importante.
Ella dice como Stephen Covey, “lo urgente no es lo importante”, cuando lo urgente es la situación económica de cada venezolano.
Si, yo, sé ella no lo puede resolver pero debería organizarse un poquito mejor y dejar el racismo y la exclusión fuera, a ver si logra convocar a todos los venezolanos, no sólo a los “puros”.
La dirigencia política de oposición insiste en cantar el bolero “miénteme más que me hace tú maldad feliz” porque ella prepara unas “primarias” sólo con su gente.
En Bolívar, por ejemplo y supongo que eso ocurre en todo el país, la dirigencia convoca a un evento político y coloca en el cartel Acto con María Corina Machado, pero por ninguna parte aparece el nombre del dirigente o el de su partido; caso Andrés Velásquez o Jorge Carvajal Morales.
Yo me pregunto como estos tipos que han sido dirigentes políticos en su estado aceptan esa minusvalía. Cómo es eso que María Corina es la que decide.
¿A cuenta de qué? ¿Qué elección probada ha ganado ella? Velásquez y Carvajal tienen cuentas que mostrar pero ella no.
Entonces, ¿Cómo se dejan pisotear de ese modo? Pero no sólo ellos, ojo, todos aceptan ese baypaseo de gente de Vente Venezuela que no tiene ni un cierre de pantalón o carrera de peine qué mostrar.
En fin, los venezolanos estamos nuevamente en manos de nadie. Menos mal que Trump no se va a postular porque con esa oposición tan inmoral, capaz y gana.
