Hace cuatro años, la NASA estrelló deliberadamente una nave espacial contra un asteroide para probar una idea clave: ver si era posible desviar una roca espacial peligrosa antes de que impacte contra la Tierra.
La misión, conocida como Prueba de Redirección de un Asteroide Doble (DART), logró en 2022 desplazar exitosamente la trayectoria del asteroide Dimorphos, una roca de 160 metros de diámetro situada a 11 millones de kilómetros de la Tierra, que orbita alrededor del asteroide mayor Didymos.
Ahora, según una nueva investigación publicada en la revista Science Advances, el choque también produjo una modificación de órbita ligeramente distinta alrededor del Sol.
Un plan que podría servir en el futuro
El cambio de trayectoria inducido, aunque minúsculo, confirma que esta estrategia podría utilizarse en el futuro para desviar asteroides que representen una amenaza real para nuestro planeta, señalan los autores.
«Este estudio representa un importante avance en nuestra capacidad para prevenir futuros impactos de asteroides en la Tierra», escribieron los investigadores.
La primera desviación intencional de este tipo
El resultado del experimento DART fue histórico. En un comunicado, la NASA destaca que la misión marcó «la primera vez que un objeto creado por el ser humano ha alterado de manera medible la trayectoria de un cuerpo celeste alrededor del Sol».
Aunque el sistema Didymos-Dimorphos no representaba realmente ningún peligro para la Tierra, el experimento permitió obtener información clave para posibles misiones futuras de desviación de amenazas.
JU (afp, efe, ap)/DW Actualidad
